Un portal, no un periódico
Prisma Cotidiano es un portal de conocimiento útil y curiosidades explicadas. No pretende cubrir la actualidad minuto a minuto ni adoptar el ritmo, las secciones o la apariencia de un periódico. La mayor parte de sus contenidos se concibe para conservar utilidad más allá del día de publicación.
El punto de partida es una pregunta real: algo que una persona quiere resolver, entender, comparar o reconocer. La respuesta debe ser comprensible sin formación previa y suficientemente rigurosa para no deformar el asunto al simplificarlo.
El portal distingue entre explicar y aconsejar. Puede ordenar conceptos, resumir normas o presentar recomendaciones generales de una autoridad, pero no diagnostica, representa, certifica ni sustituye a una persona profesional que conozca un caso particular.
Cómo se eligen los temas
La planificación combina preguntas de la vida cotidiana, oportunidades de búsqueda y capacidad real para crear una pieza útil. Un volumen de búsqueda o una dificultad favorable pueden descubrir una necesidad, pero no bastan para justificar un artículo.
Antes de aceptar un tema se valora si:
- la intención de la consulta puede entenderse sin forzarla;
- hay una respuesta que aporte utilidad y no solo repita definiciones;
- existen fuentes adecuadas para comprobar los puntos importantes;
- el asunto puede explicarse con claridad a una persona no experta;
- no duplica la intención principal de otro artículo del portal;
- encaja en una categoría sin convertirla en un cajón de sastre.
Vida práctica y Curiosidades explicadas admiten asuntos transversales. Las demás categorías forman grupos temáticos más estables. Esta combinación permite ampliar el portal sin perder orientación.
Jerarquía y uso de fuentes
Las afirmaciones verificables se apoyan, cuando lo necesitan, en fuentes de máxima autoridad: organismos públicos, legislación consolidada, universidades, centros de investigación, publicaciones científicas revisadas por pares y documentación técnica primaria.
Se procura acudir a la fuente que produjo la norma, el dato o la investigación, no a una página que se limite a resumirla. Una fuente secundaria puede ayudar a localizar el material original, pero no se presenta como respaldo principal si ese original está disponible.
Las fuentes se enlazan cerca de la afirmación pertinente o se reúnen en el bloque documental del artículo. Un enlace no convierte en fiable todo el texto: cada afirmación relevante debe corresponderse de forma razonable con la fuente citada.
Un proceso individual para cada artículo
Prisma Cotidiano no redacta series mediante una plantilla rígida ni genera piezas en masa con la misma estructura. Cada asunto requiere su propio recorrido:
- delimitar la pregunta y aquello que el artículo no va a resolver;
- localizar y leer las fuentes primarias pertinentes;
- contrastar cifras, requisitos, unidades y excepciones;
- elegir una estructura adecuada al tema, no a una cuota de apartados;
- redactar con lenguaje natural y definir los términos necesarios;
- comprobar de nuevo los hechos frente a sus fuentes;
- revisar claridad, ortografía, metadatos y posibles solapamientos;
- decidir qué imágenes aportan información o contexto;
- validar la pieza en su página antes de publicarla.
La extensión es una consecuencia del asunto. Un texto no se alarga para alcanzar un contador ni se acorta si con ello desaparece una explicación necesaria.
Claridad, prudencia y optimización para buscadores
El título, la introducción y los encabezados deben ayudar a encontrar la respuesta. Las palabras que emplea el público orientan el vocabulario, pero no se repiten de forma artificial. La optimización sirve para describir bien el contenido, no para prometer una respuesta que el texto no ofrece.
En salud, dinero, trabajo, seguridad y trámites se evita presentar una regla general como solución universal. Se indican límites, cambios normativos y circunstancias en las que conviene acudir a la fuente vigente o a una persona cualificada.
No se publican testimonios, cifras, experiencias, acreditaciones ni comparaciones inventadas. Los ejemplos hipotéticos se identifican como tales y no se utilizan para simular resultados reales.
Política de imágenes
Las imágenes de Prisma Cotidiano se crean específicamente para el portal con herramientas de generación visual. No se sustituyen por fotografías de archivo ni por imágenes descargadas de otras publicaciones.
Cada artículo incorpora entre una y cuatro imágenes en función de su utilidad, con una media editorial aproximada de dos a tres. Una imagen debe explicar, comparar, contextualizar o facilitar la lectura; no se añade solo para completar una cuota.
Las escenas generadas no se presentan como prueba documental de un hecho real. Las personas, lugares y objetos representados pueden ser ilustrativos. Cada imagen necesita texto alternativo, dimensiones adecuadas y un tratamiento que evite confundir una recreación con una fuente.
Enlaces, relaciones e independencia
Los enlaces utilizados como fuente se reservan a recursos oficiales, científicos o técnicos de máxima autoridad. No se enlaza una página comercial para demostrar una afirmación que corresponde comprobar en una fuente primaria.
La creación inicial del portal no incorpora enlaces comerciales a clientes. Si en el futuro se añade manualmente un enlace de ese tipo, deberá encajar en el contexto, no fingir una experiencia y no condicionar la conclusión del artículo. Nunca se insertará automáticamente en todas las piezas.
La publicidad o el patrocinio, si llegaran a existir, se diferenciarían del contenido editorial con una identificación comprensible. Una relación económica relevante no debe ocultarse ni presentarse como una recomendación independiente.
Actualizaciones y correcciones
Una pieza puede revisarse si cambia una norma, aparece evidencia más sólida, una fuente deja de estar disponible o se detecta una formulación mejorable. La prioridad es que la versión accesible sea correcta y comprensible, no conservar un error por coherencia con una versión anterior.
Las observaciones recibidas se contrastan antes de incorporarse. Una corrección sustancial obliga a revisar también el título, el resumen, los metadatos, las imágenes y los artículos que remitan a la misma afirmación.
Los contenidos programados permanecen ocultos hasta su momento de publicación y pueden editarse o cancelarse antes. La programación no reduce la exigencia de una última comprobación editorial.
El canal público para proponer correcciones se habilitará antes de la apertura general. Su situación actual se explica en Contacto.