Cuando una persona vende de forma privada a otra un móvil, una bicicleta o un mueble usado, no se aplica la garantía legal de consumo de tres años. Esa protección está diseñada para contratos entre una persona consumidora y una empresa. Sin embargo, «entre particulares» tampoco significa que quien vende pueda ocultar cualquier avería sin consecuencias.
El Código Civil regula el saneamiento por vicios o defectos ocultos. Para reclamar por esta vía, el defecto debe reunir condiciones exigentes: existir ya al venderse, no ser manifiesto y hacer que la cosa sea impropia para su uso o reducir tanto su utilidad que la persona compradora no la habría adquirido o habría pagado menos.
La distinción es importante: no hay una garantía automática de funcionamiento perfecto durante seis meses. Hay un plazo breve para ejercer unas acciones civiles concretas cuando se puede demostrar un defecto oculto con esas características.
Antes de nada: confirma quién vendía realmente
Una plataforma puede mostrar anuncios de particulares, tiendas y profesionales que usan cuentas aparentemente personales. Revisa factura, perfil, frecuencia de ventas, condiciones y quién recibió el pago.
Si es un particular de verdad
Se aplica principalmente el contrato acordado y el Código Civil. No existe el desistimiento general de 14 días por haber usado una aplicación ni la garantía legal de consumo de tres años.
Si vende una empresa o profesional
La garantía legal de los bienes de segunda mano parte del régimen de consumo. El plazo general es de tres años y puede pactarse uno menor, pero no inferior a un año desde la entrega. Que el artículo sea usado no convierte la operación en privada.
Si alguien vende de manera organizada dentro de su actividad, no basta con escribir «venta entre particulares» para eliminar normas imperativas. Determinar si actúa como empresario requiere valorar el caso, no solo contar anuncios.
Si la plataforma ofrece una protección propia
Un servicio de pago protegido o una política de devolución puede añadir soluciones contractuales, pero no cambia por sí solo la naturaleza jurídica de la venta. Lee sus plazos, qué pruebas pide y cuándo libera el dinero. Estas ventanas suelen ser mucho más cortas que una reclamación civil.
Los cuatro requisitos de un vicio oculto
El artículo 1484 del Código Civil permite sintetizar los requisitos así:
Existía al entregar la cosa. Que un producto se rompa una semana después no prueba por sí solo que estuviera defectuoso al venderse. Hay que relacionar la avería con una causa previa.
No era visible ni razonablemente detectable. Un arañazo fotografiado, una pantalla rota a la vista o una pieza que faltaba durante la prueba no suelen ser ocultos. Sí podría serlo una reparación interna defectuosa imposible de apreciar con una comprobación normal.
La persona compradora no lo conocía. Si el anuncio, los mensajes o el contrato describían claramente el fallo y el precio lo reflejaba, no se puede presentar después ese mismo hecho como oculto.
Es grave en sentido funcional o económico. Debe impedir el uso al que se destina o disminuirlo tanto que, de conocerlo, la persona no habría comprado o habría ofrecido menos. Una imperfección menor propia de la antigüedad puede no alcanzar ese umbral.
El Código añade que no responde el vendedor de los defectos que una persona experta, por su oficio o profesión, debía conocer fácilmente aunque no estuvieran a la vista. No convierte a cualquier aficionado en perito; es una regla ligada a conocimientos profesionales relevantes.
¿Responde quien vende aunque no conociera el problema?
Como regla, el artículo 1485 establece responsabilidad por el saneamiento aunque el vendedor ignorase el vicio. Las partes pueden estipular lo contrario cuando quien vende lo desconocía. Una cláusula de exclusión no protege el ocultamiento deliberado.
Frases genéricas como «se vende tal cual» o «sin garantía» no resuelven automáticamente toda disputa. Habrá que interpretar qué se informó, qué se aceptó y si se ocultó información. Conviene describir por escrito el estado real y las pruebas permitidas, en vez de confiar en fórmulas ambiguas.
Si el vendedor conocía el defecto y no lo manifestó, además de las opciones principales pueden reclamarse daños y perjuicios en las condiciones del artículo 1486. Probar ese conocimiento —mensajes previos, una reparación reciente, avisos borrados o un diagnóstico— suele ser la parte más difícil.
Qué puede pedir la persona compradora
Ante un vicio oculto probado, el artículo 1486 permite elegir entre:
- desistir o resolver la compraventa por esta vía, devolviendo la cosa y recuperando el precio, con abono de los gastos pagados en los términos legales; o
- obtener una rebaja proporcional del precio, determinada a juicio de peritos.
El régimen no concede exactamente la misma secuencia de reparar, sustituir, rebajar o resolver que existe en consumo. Las partes pueden alcanzar voluntariamente un acuerdo de reparación, pero no debe presentarse como el remedio automático del artículo 1486.
En bienes caros, una rebaja razonable no siempre coincide con el coste total de ponerlos «como nuevos». El informe pericial debe valorar cómo afectaba el defecto al valor real del bien usado en el momento de la venta.
El plazo de seis meses es corto y estricto
El artículo 1490 señala que las acciones específicas de saneamiento se extinguen a los seis meses desde la entrega, no desde que el taller confirma la avería. Por eso es importante comunicar el problema enseguida, conservar pruebas y buscar asesoramiento antes de que transcurra el plazo.
Enviar un mensaje al vendedor no garantiza por sí solo que el plazo quede preservado. Si el acuerdo se retrasa o el valor es relevante, consulta con un profesional jurídico sobre la actuación necesaria.
Puede haber otras acciones contractuales cuando el incumplimiento va más allá de un vicio oculto —por ejemplo, se entrega algo esencialmente distinto de lo pactado—, con requisitos y plazos propios. No es correcto asumir que cualquier avería encaja en esa alternativa para sortear los seis meses; la calificación depende de hechos y jurisprudencia.
Qué pruebas conviene reunir
El peso de demostrar el vicio suele recaer en quien reclama. Conserva:
- anuncio completo y fotografías originales;
- conversación sobre estado, golpes, reparaciones y accesorios;
- justificante del pago y de la entrega;
- contrato o recibo firmado;
- vídeo de la primera prueba, sin editar si es posible;
- mensajes enviados en cuanto apareció el fallo;
- diagnóstico técnico que explique causa, antigüedad probable y gravedad;
- presupuesto y fotografías internas tomadas por el profesional.
No desmontes el producto antes de documentarlo si ello puede destruir evidencia. Si presenta batería hinchada, olor a quemado, frenos defectuosos u otro riesgo, deja de usarlo y sigue indicaciones profesionales.
Un informe útil no se limita a decir «está roto»: explica qué componente falló, si la causa era anterior a la entrega, si podía verse en una inspección normal y cómo afecta al uso y al valor.
Cómo reclamar paso a paso
- Notifica el defecto por un medio que deje constancia.
- Describe síntomas, fecha de entrega y cuándo se manifestaron.
- Adjunta pruebas y propón una solución concreta.
- Ofrece una inspección razonable sin entregar el bien sin recibo.
- No hagas una reparación costosa unilateral salvo urgencia justificada y asesoramiento.
- Si no hay acuerdo, valora mediación y orientación jurídica antes del vencimiento.
Las oficinas públicas de consumo suelen ocuparse de relaciones entre consumidores y empresas, por lo que un conflicto estrictamente entre particulares puede quedar fuera de su procedimiento. La vía final, si no hay acuerdo, es civil; conviene comparar cuantía, prueba y costes antes de litigar.
Cómo comprar usado reduciendo el riesgo
Prueba las funciones principales, verifica números de serie cuando proceda y pide que se describan reparaciones, batería, golpes, humedad y fallos intermitentes. En vehículos, electrónica cara o maquinaria, una revisión independiente antes del pago puede ser más valiosa que cualquier promesa informal.
Redacta un recibo con identidad de las partes, descripción y número de serie, precio, fecha y lugar de entrega, accesorios, defectos conocidos y manifestaciones sobre el estado. No incluyas copias de documentos más allá de lo necesario ni difundas datos personales.
Paga mediante un método trazable y no abandones el canal de la plataforma si hacerlo elimina su protección. Desconfía de prisas, precios incoherentes y negativas a una prueba normal.
Una diferencia que evita muchas reclamaciones fallidas
Una venta profesional de segunda mano sí tiene garantía legal de consumo; una venta privada no. En esta última, la pregunta no es «¿se averió dentro de seis meses?», sino «¿puedo probar que existía al entregar un defecto oculto y suficientemente grave?».
Si la respuesta parece afirmativa, actúa pronto: el plazo de las acciones de los artículos 1484 a 1489 es de seis meses desde la entrega. Documentar el estado antes y después de la compra protege tanto a quien compra como a quien vende.



