Viajes y movilidad

Cuánto líquido se puede llevar en el avión y cómo preparar la bolsa

En el equipaje de mano, cada envase de líquido puede tener como máximo 100 ml y debe caber en una única bolsa transparente de hasta un litro por pasajero.

Bolsa transparente con recipientes pequeños junto a una maleta de cabina

La regla general para salir de un aeropuerto español o de otro aeropuerto de la Unión Europea es esta: cada recipiente de líquido del equipaje de mano puede tener una capacidad máxima de 100 mililitros y todos los recipientes deben caber en una sola bolsa transparente, resellable y de hasta un litro por pasajero.

El límite se refiere al tamaño del envase, no a la cantidad que quede dentro. Un bote de 200 ml con solo un dedo de champú sigue siendo un recipiente de 200 ml y puede ser rechazado en el control.

La respuesta rápida, en cuatro datos

Comparación entre un envase de más de 100 ml y recipientes permitidos de viaje
Importa la capacidad máxima del envase, no la cantidad de producto que quede dentro.
  • 100 ml como máximo por envase. También sirven tamaños inferiores.
  • Una bolsa de hasta un litro. Aena indica como referencia aproximada 20 × 20 cm.
  • Una única bolsa por pasajero, incluidos los niños.
  • La bolsa debe poder cerrarse y presentarse fuera del equipaje en el control de seguridad.

En teoría podrían entrar diez recipientes de 100 ml, pero no existe un derecho a transportar exactamente diez. Dependerá de que sus formas permitan cerrar la bolsa sin forzarla.

Qué se considera líquido en el aeropuerto

La norma no afecta solo al agua y a las bebidas. La Comisión Europea incluye líquidos, aerosoles, geles, pastas, lociones, mezclas de líquido y sólido y productos de consistencia similar.

En la práctica, prepara dentro de la bolsa:

  • agua, zumos y otras bebidas;
  • perfume y colonia;
  • champú, gel de ducha y acondicionador;
  • cremas, aceites y lociones;
  • pasta de dientes;
  • gel hidroalcohólico;
  • espuma y gel de afeitar;
  • desodorante en aerosol, roll-on o gel;
  • máscara de pestañas, brillo de labios y cosméticos fluidos;
  • solución para lentillas;
  • sopas, siropes, yogures y alimentos de consistencia cremosa.

Que un producto sea comestible o cosmético no cambia su consistencia. Una crema de untar sigue tratándose como líquido o mezcla a efectos del control.

Los cosméticos completamente sólidos —por ejemplo, una pastilla de jabón o un desodorante sólido— no ocupan espacio en la bolsa de líquidos. Aun así, cualquier artículo puede someterse a inspección.

Cómo preparar la bolsa sin descubrir un problema en la cola

Bolsa de líquidos presentada por separado en el control de seguridad
Llevar la bolsa accesible permite separarla rápidamente cuando el control lo solicita.

1. Mira la capacidad impresa

Revisa la cifra del envase original o del recipiente rellenable. Si no se distingue su capacidad, el personal de seguridad no tiene por qué aceptar una estimación visual. Usa botes claramente marcados y en buen estado.

2. Trasvasa solo lo necesario

Un envase de viaje de 50 o 100 ml suele bastar para champú, gel o crema. Identifica el contenido de forma que no pueda confundirse, pero evita recipientes improvisados que goteen o reaccionen con el producto.

3. Comprueba que todo cabe y la bolsa cierra

No lleves una segunda bolsa «por si acaso». Coloca los envases sin apilarlos hasta deformar el cierre. Si la bolsa no puede cerrarse, reduce el contenido o pasa productos al equipaje facturado cuando esté permitido.

4. Déjala accesible

Guárdala en la parte superior de la mochila o maleta. Tanto Aena como AESA indican que debe presentarse separada del resto del equipaje de mano. El personal puede pedir que se abra un recipiente para inspeccionarlo y, excepcionalmente, rechazarlo por motivos de seguridad.

Medicamentos líquidos: una excepción con control propio

Los medicamentos líquidos necesarios durante el viaje pueden superar los 100 ml. La excepción también comprende productos dietéticos especiales. No tienen que mezclarse con la bolsa de cosméticos: se muestran por separado para su control.

Lleva, en la medida de lo posible:

  • el medicamento en su envase original y correctamente identificado;
  • la receta, un informe o una justificación de la necesidad;
  • una cantidad coherente con el vuelo de ida, la estancia y el regreso;
  • información sobre conservación si necesita frío;
  • confirmación previa de la aerolínea cuando intervengan agujas, equipos médicos, baterías o refrigerantes especiales.

La excepción al límite no elimina la inspección. El personal puede pedir que se acredite la autenticidad o necesidad del producto. En viajes internacionales, consulta además las restricciones de entrada del país de destino: que un medicamento pase el control aeroportuario no significa que pueda importarse libremente.

Leche, comida infantil y dietas especiales

La leche, el agua preparada, los potitos y otros alimentos necesarios para un bebé durante el viaje también pueden transportarse en cantidades superiores a 100 ml. Se presentan fuera del equipaje y pueden someterse a un control específico.

No es obligatorio introducir estos productos en la bolsa de un litro. Conviene llevar solo una cantidad razonable para el trayecto y tenerlos accesibles. Si el niño sigue una dieta especial, una justificación ayuda a evitar dudas, especialmente cuando el producto no resulta evidente a simple vista.

Qué ocurre con las compras después del control

Las bebidas, perfumes y otros líquidos comprados en la zona de embarque o a bordo pueden superar el límite general si se entregan en una bolsa de seguridad homologada y precintada, con el recibo en su interior.

No abras esa bolsa hasta llegar al destino final. En una conexión, el personal del siguiente control puede necesitar inspeccionarla; avisa de que continúas viaje para que puedan volver a precintarla cuando proceda. Las normas de un aeropuerto situado fuera de la UE pueden ser distintas, por lo que conviene comprobar todo el itinerario y no solo el punto de salida.

¿Puedo llevar una botella vacía?

El límite afecta al líquido que atraviesa el control. Una botella reutilizable completamente vacía no incumple por sí misma la regla de los 100 ml y, si el aeropuerto dispone de una fuente después del control, puede llenarse en la zona de embarque. Debe estar realmente vacía y no incluir componentes que estén prohibidos por otro motivo.

Equipaje facturado: no se aplica la bolsa de un litro, pero hay otros límites

Los líquidos ordinarios que no caben en la bolsa pueden viajar en la maleta facturada. Protégelos contra fugas y golpes. Sin embargo, facturar no convierte cualquier sustancia en admisible: combustibles, disolventes y otros productos peligrosos están prohibidos o sujetos a condiciones específicas, y ciertos aerosoles, bebidas alcohólicas, baterías o equipos tienen límites propios.

Consulta a la aerolínea si el contenido puede considerarse mercancía peligrosa. Las dimensiones y el peso del equipaje también son condiciones de la compañía y no deben confundirse con el control de seguridad del aeropuerto.

Errores que hacen perder productos en el control

  • Llevar un bote de más de 100 ml medio vacío.
  • Olvidar que la pasta de dientes y las cremas cuentan como líquidos.
  • Repartir los envases entre dos bolsas transparentes.
  • Presentar una bolsa que no puede cerrarse.
  • Abrir una compra precintada antes de terminar las conexiones.
  • Enterrar una medicina o un alimento infantil en el fondo de la maleta.
  • Aplicar la norma del aeropuerto de ida al regreso desde otro país sin verificarla.

Lista final antes de salir de casa

Comprueba la capacidad de cada bote, cierra la única bolsa de un litro, coloca aparte medicinas y alimentos excepcionados y guarda la documentación accesible. Revisa después la web oficial del aeropuerto de salida, la de cada conexión y las condiciones de la aerolínea.

La preparación correcta ocupa pocos minutos. La idea que evita casi todos los errores es aún más breve: 100 ml por recipiente, todo dentro de una bolsa transparente de un litro, salvo excepciones justificadas y compras precintadas.